Hepatitis

El órgano del cuerpo más afectado por la hepatitis, es el hígado.
El hígado se encarga de filtrar la sangre que viene del sistema digestivo. Elimina químicos y metaboliza fármacos, además ayuda a la digestión de productos grasos, albúmina y factores de coagulación. Es una reserva de hierro, vitaminas y glucosa.
Una de las enfermedades más comunes del hígado, es la hepatitis.
HEPATITIS
Es la inflamación del hígado. Sus causas pueden ser infecciosas, como las hepatitis virales, o no infeccionas, que se dan por el consumo de bebidas alcohólicas, obesidad, enfermedades autoinmunes, fármacos, reacciones alérgicas, entre otros.

HEPATITIS A (TEXTO SUPERIOR DERECHA)
Es ocasionada por el virus de la hepatitis A. Las principales formas de transmisión son: por contacto con heces fecales de un enfermo, de persona a persona, así como por beber o comer alimentos contaminados.
El virus puede encontrarse en las heces de los enfermos hasta 5 días antes de que aparezcan los primeros síntomas y hasta 2 semanas después de que los ojos y la piel se pongan amarillos (ictericia).

SINTOMAS
El periodo de incubación de la hepatitis A suele ser de unos 14–28 días.
Aunque los síntomas no son exclusivos de la hepatitis A, se presentan:
• Debilidad
• Náuseas
• Vómito
• Anorexia
• Fiebre
• Molestias abdominales
• Dolor en la parte superior derecha del abdomen
• Color amarillo en piel y ojos
• Diarrea

DIAGNÓSTICO
El diagnóstico se hace con un examen de sangre para detectar anticuerpos contra hepatitis A, llamados inmonuglobulinas (IgM).
PREVENCIÓN
La mejora del saneamiento y la higiene de los alimentos y la vacunación son las medidas más eficaces para combatir la hepatitis A.
La propagación de la hepatitis A puede reducirse mediante:
1. sistemas adecuados de abastecimiento de agua potable
2. eliminación apropiada de las aguas residuales de la comunidad
3. prácticas de higiene personal tales como el lavado regular de las manos con agua y jabón.
BALAZO
La ictericia, o coloración amarilla de la piel y los ojos, puede ser un signo de hepatitis.

HEPATITIS B (TEXTO SUPERIOR DERECHA)
El órgano del cuerpo más afectado por la hepatitis, es el hígado.
HEPATITIS B
La hepatitis B es una infección hepática potencialmente mortal causada por el virus de la hepatitis B (VHB). El virus se transmite por contacto con la sangre u otros líquidos corporales de una persona infectada. La hepatitis B puede transmitirse igualmente por vía sexual. Es una de las principales causas de cirrosis y cáncer de hígado.
Se puede prevenir vacunándose.
Tiene dos fases, una aguda y una crónica. La mayor parte de los afectados no experimentan síntomas durante la fase aguda, aunque algunas personas pueden presentar coloración amarillenta de la piel y los ojos (ictericia), orina oscura, fatiga extrema, náusea, vómitos y dolor abdominal.
La infección crónica por el virus de la hepatitis B puede tratarse con fármacos, en particular agentes antivirales orales.

PREVENCIÓN
La vacuna contra la hepatitis B es el principal pilar de la prevención de esta enfermedad.
BALAZO
Los tipos de hepatitis más comunes son la hepatitis A, B y C.

HEPATITIS C (TEXTO SUPERIOR DERECHA)
El órgano del cuerpo más afectado por la hepatitis, es el hígado.
HEPATITIS C
Es una enfermedad del hígado ocasionada por el virus de la hepatitis C , que causa infección aguda y crónica. Por lo general, la infección aguda es asintomática y muy raramente se asocia a una enfermedad potencialmente mortal. Aproximadamente un 15-45% de las personas infectadas elimina el virus espontáneamente en un plazo de seis meses, sin necesidad de tratamiento alguno. El 55-85% restante desarrollará infección crónica.
El virus de la hepatitis C (VHC) se transmite por contacto con sangre infectada. Generalmente se transmite:
1. Transfusión de sangre y otros productos sanguíneos infectados por el VHC
2. Por inyecciones contaminadas durante procedimientos médicos y por compartir las agujas y jeringas entre consumidores de drogas inyectables.
3. Es posible la transmisión sexual y pasar de la madre infectada a su hijo, aunque estas formas de transmisión son menos frecuentes.
SÍNTOMAS
El período de incubación de la hepatitis C puede variar de dos semanas a seis meses. Tras la infección inicial, aproximadamente un 80% de los casos no presentan síntomas. Aquellos con sintomatología aguda pueden presentar fiebre, cansancio, inapetencia, náuseas, vómitos, dolor abdominal, orinas oscuras, heces claras, dolores articulares e ictericia (coloración amarillenta de la piel y los ojos).
DIAGNÓSTICO
La infección con el VHC se diagnostica en dos etapas:
1. La detección de anticuerpos anti-VHC.
2. Si los anticuerpos anti-VHC son positivos, para confirmar la infección crónica se necesita una prueba que detecte el ácido ribonucleico (RNA) del virus.
Además, se debería realizar una prueba de laboratorio para identificar el genotipo del virus. Hay seis genotipos del VHC, y su respuesta al tratamiento es diferente.
TRATAMIENTO
La hepatitis C no siempre requiere tratamiento, porque en algunas personas la respuesta inmunitaria eliminará la infección espontáneamente y algunas personas con infección crónica no llegan a presentar daño hepático. Cuando el tratamiento es necesario, el objetivo es la curación. La tasa de curación depende de algunos factores tales como la cepa del virus y el tipo de tratamiento otorgado.
BALAZO
La hepatitis D es la más grave y los pacientes que la presentan suelen tener antecedentes de hepatitis B.

HEPATITIS D (TEXTO SUPERIOR DERECHA)
El órgano del cuerpo más afectado por la hepatitis, es el hígado.
HEPATITIS D
Esta enfermedad ocurre exclusivamente en personas infectadas por el VHB. La doble infección por el VHD y el VHB puede provocar enfermedad más grave y elevado riesgo de cirrosis y cáncer hepático.
A causa de la hepatitis D, la cirrosis avanza más rápido, se incrementa el riesgo de carcinoma hepatocelular y ocurren descompensaciones más tempranas en quienes ya tienen cirrosis.
Las vías de transmisión son similares a las de la hepatitis B, que incluye la exposición a sangre y líquidos corporales, agujas, jeringas y hemoderivados contaminados, así como transmisión sexual.
DIAGNÓSTICO
Se recomienda que las personas con hepatitis B se realicen un estudio para saber si tienen hepatitis D
TRATAMIENTO
El objetivo del tratamiento de la hepatitis D es la erradicación tanto del virus D como del virus de hepatitis B
BALAZO
Las transfusiones de sangre antes de 1993, se consideran como factor de riesgo para la hepatitis C.

HEPATITIS E (TEXTO SUPERIOR DERECHA)
Es común en algunos países tropicales. Se transmite por vía fecal-oral, transfusiones sanguíneas, de madre a hijo y por comer alimentos contaminados.
Se considera como una enfermedad aguda, asociada a viajes y pocas veces lleva a la muerte.
SÍNTOMAS
Los signos y síntomas característicos de la hepatitis son:
1. Ictericia (coloración amarillenta de la piel y ojos, orina oscura y heces pálidas);
2. Pérdida de apetito
3. Aumento en el tamaño del hígado (hepatomegalia) y con dolor a la palpación
4. Dolor abdominal
5. Náuseas y vómitos
6. Fiebre.

La hepatitis E se auto limita. En pacientes con trasplante de órganos, puede causar infecciones crónicas. Las mujeres embarazadas tienen más riesgo de padecer hepatitis E fulminante.
DIAGNÓSTICO
Los casos de hepatitis E no se pueden distinguir clínicamente de otros tipos de hepatitis víricas agudas. Por consiguiente, el diagnóstico de la infección por el virus de la hepatitis E suele basarse en la detección en la sangre de anticuerpos IgM e IgG específicos contra este virus.
FACTORES DE RIESGO
Factores de riesgo:
La hepatitis E es una enfermedad transmitida por el agua, de ahí que haya habido brotes importantes atribuidos a alimentos o agua contaminados. La ingestión de marisco crudo o poco cocido es otra vía de infección en algunos casos esporádicos registrados en zonas endémicas.
Los factores de riesgo de la hepatitis E están relacionados con las deficiencias de los sistemas de saneamiento y con la diseminación del virus causante a través de las heces.
TRATAMIENTO
No existe ningún tratamiento que pueda alterar el curso de la hepatitis aguda. La prevención es la medida más eficaz contra la enfermedad.
Como la enfermedad suele ser auto limitada, por lo general no se requiere hospitalización. Particular atención requieren las mujeres embarazadas con la infección, ante el riesgo de hepatitis fulminante.
BALAZO
La hepatitis es una enfermedad contagiosa.

 
 
 
Última actualización:
 horas, Fuente: Instituto Mexicano del Seguro Social
01/08/2016 - 09:45