Guías de Práctica Clínica

Introducción
En el marco de mejora de la calidad del Sistema Nacional de Salud (SNS), es fundamental el desarrollo y la implementación de estrategias efectivas que permitan estandarizar y sistematizar los procesos de atención en salud de forma adecuada y eficiente, sustentados en la mejor evidencia científica disponible y con la participación de profesionales de la salud, gestores y administradores, para la correcta y oportuna toma de decisiones clínicas y gerenciales centrados en el paciente.
El escenario actual de los servicios de salud en nuestro país, revela como una prioridad el proporcionar una mejor respuesta a las necesidades y expectativas de la población, a través de la oferta de alternativas e intervenciones efectivas y eficientes para la prevención, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades.
En este contexto, el IMSS a través de la Dirección de Prestaciones Médicas, con el propósito de responder a las necesidades de salud de la población derechohabiente, ha considerado como uno de sus Proyectos Estratégicos el Desarrollo e Implementación de Guías de Práctica Clínica (GPC) bajo el enfoque de la Medicina Basada en la Evidencia (MBE), con el propósito de contribuir en la mejora de la calidad de la atención médica, al dar mayor importancia a las intervenciones efectivas y seguras, basadas en pruebas científicas. Las GPC de acuerdo al Instituto de Medicina de Estados Unidos son: “conjunto de recomendaciones basadas en una revisión sistemática de la evidencia y en la evaluación de los riesgos y beneficios de las diferentes alternativas, con el objetivo de optimizar la atención sanitaria a los pacientes”.
El desarrollo y la implementación de GPC, permite capitalizar una serie de elementos positivos en el proceso de atención de la población, entre ellos: a) contribuyen a mejorar el estado de salud de la población, b) constituyen un instrumento que intenta reducir la variabilidad de la práctica clínica y son un soporte para las y los tomadores de decisiones, con el fin de obtener el mejor resultado integral para el paciente, c) incorporan la evidencia científica al proceso asistencial y mejoran su efectividad, d) coadyuvan en mejorar la comunicación con el paciente, e) aportan criterios explícitos para definir los flujos de atención de los pacientes, f) posibilitan la utilización adecuada de los recursos disponibles y g) representan un instrumento de formación continua, actualización y capacitación del personal de salud.
Hasta el momento, el Instituto ha contribuido en el desarrollo y la actualización de un número importante de GPC sobre temas prioritarios en nuestro SNS, lo anterior como evidencia del compromiso permanente de mejorar la calidad de la atención y eficiencia operativa de los servicios, a través del desarrollo e implantación de proyectos y programas estratégicos que con fundamento en la medicina basada en evidencia, propicien la adopción de las mejores prácticas profesionales y de organización de los servicios.
Bajo este enfoque y con el propósito de brindar atención médica con profesionalismo y calidad, el IMSS ha considerado el desarrollo y actualización de las GPC como estrategia fundamental para mejorar el desempeño integral de las unidades prestadoras de servicios de salud. Sin duda alguna, las GPC son el resultado de la participación ética y comprometida de un grupo de profesionales clínicos e investigadores del Instituto que aportaron su tiempo, conocimiento y experiencia para su integración, en algunas ocasiones, con la colaboración de personal de otras instituciones públicas y privadas.
A ellos, nuestro reconocimiento por permitir al Instituto disponer de estas importantes aportaciones que redundarán en la calidad de la atención que se otorga a los derechohabientes. Así mismo, agradecemos el compromiso de todos los niveles de la organización por apoyar el avance de este proyecto, que es una de las estrategias fundamentales para la integración del Sistema de Salud.
Victor Hugo Borja Aburto
Director de Prestaciones Médicas
Última actualización: